Comida chatarra para el alma (de nuevo)

Es bien sabido que una dieta a base de comida chatarra no es saludable ni para el cuerpo ni para la mente, ya que facilita el desarrollo de la obesidad, genera enfermedades y produce languidez y sedentarismo. También hay, en mi opinión, una especie de comida chatarra para el alma, que también genera en el espíritu cierta forma de obesidad, enfermedades, languidez y sedentarismo.11mrpuzzled-color

Permítanme darles un ejemplo de Estados Unidos. Un amigo mío, pastor de muchos años, decidió abandonar la iglesia a causa del pragmatismo eclesiológico que sofocaba el crecimiento espiritual. Veía que el “éxito”, en la iglesia evangélica, se limitaba a reunir cuatro aspectos:

1) un servicio de adoración similar a un concierto de rock

2) una predicación simple y práctica que enumere las claves para hacer tal cosa o tal otra, y trate sobre temas populares con humor y desafíos pero sin confrontación

3) un ministerio donde los niños se diviertan de forma sana y segura

4) una reunión de adolescentes similar a la de los niños que se desarrolle en simultáneo con el servicio para adultos

Me pregunto si en Argentina no rige una actitud pragmática similar, junto con el escepticismo intelectual…

Un líder pastoral comentó: “Hubo un tiempo en que nuestra iglesia era más fuerte en la enseñanza y la predicación, pero la iglesia estaba casi muerta en ese período. Ahora preferimos equivocarnos haciendo antes que enseñar sin hacer”.

Recientemente, escuché otro sermón de Tim Keller (pastor de la iglesia Redeemer Presbyterian Church, de Manhattan) que, sin dudas, no es comida rápida para el espíritu. Sus sermones son un muy buen ejemplo de la clase de predicación que hace falta en muchas de nuestras iglesias evangélicas. Su predicación evita caer en el pragmatismo espiritual o en la falsa dicotomía entre la teología y la ética, pensar y hacer.

1aba3b830507e14e_1920En mi opinión, la razón por la cual los sermones de Tim Keller tienen un impacto tan amplio radica en que él nos enseña en vez de decirnos qué hacer (y hace que la enseñanza se vea interesante y no aburrida). Es un predicador que entiende la dinámica bíblica de la secuencia indicativo-imperativa. El modo indicativo expone los hechos teológicos; el modo imperativo compele a la acción o aplicación en respuesta a los hechos.

Sin embargo, la mayor parte de las predicaciones, hoy en día, son comida chatarra para el alma. Hacen hincapié en la aplicación, en la parte práctica, y hacen caso omiso de la teología o del razonamiento bíblico que subyace a la aplicación. El resultado suele ser un compendio de reglas, religión y legalismo, mientras que la verdadera motivación de la vida cristiana es conocer la Verdad que impulsa a la transformación y que conduce hacia una ética piadosa.

Un ejemplo sencillo es el que encontramos en 1 Juan 4:19 (RVC): “Nosotros lo amamos a él, porque él nos amó primero”. Hoy en día, la mayoría de los sermones tan sólo responden al pedido de la congregación: “Sólo díganos cómo hacerlo. Díganos cómo amar. Sea práctico. No nos aburra con enseñanzas que nos obliguen a pensar o a examinarnos a nosotros mismos y a nuestra cultura. No nos explique en profundidad el cómo y el porqué de que Dios nos haya amado primero y el modo en que eso sirve para entender cómo y por qué debemos amar a los demás».

El punto es, según creo, que la iglesia aquí necesita enseñanza, no necesita comida chatarra espiritual. Los discípulos necesitan aprender (todo tipo de temas, mediante todos los recursos que estén a su disposición). Les hace falta la disciplina de Dios. Deberían dejar de ser consumidores de religión para convertirse en dadores y siervos.

Sólo entonces, si Dios quiere, habrá cambio y transformación en todos los ámbitos: porque la Verdad (y no la comida chatarra espiritual) nos hará libres para servir a Dios y a los demás por la causa del Evangelio. Dicho de otro modo, las ideas tienen consecuencias. Medite en las ideas correctas —es decir, piense acorde al razonamiento bíblico— y los resultados se sucederán indefectiblemente.

3 comentarios

  1. Estoy de acuerdo con este comentario Richard. Hay que profundizar en la palabra, enseñar la palabra y dar a conocer La Palabra (Jesus). Cuando medito en ella me siento confrontado y eso es lo que ayuda al crecimiento. A traves de su palabra Dios habla a mi vida para que yo pueda corregir mi caminar y andar como Jesus anduvo. De esa manera muestro que soy sal en esta tierra. God bless you!

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  2. Totalmente de acuerdo Richard, pero lamentablemente es el actuar de muchos sentarse a recibir un mensaje tipo delivery. Rápido,sencillo, que no demande ningún esfuerzo de ningún tipo…muchos vienen a recibir una palabra que los aliente y no a aprender para poder crecer y poder servir cada vez mejor a nuestro Señor. Dios te bendiga!!!

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